No. No existe evidencia científica que demuestre que broncearse tenga beneficios para la salud. Al contrario: la radiación UV es carcinógeno Grupo 1 según la OMS—la misma categoría que el tabaco.
El bronceado suele asociarse con salud, vitalidad y bienestar. Pero algunas empresas fueron más allá: en algún momento promovieron el bronceado artificial como una práctica con beneficios comprobados para la salud, incluyendo reducción del riesgo de cáncer, mejora del colesterol y fortalecimiento del sistema inmunológico.
Estas afirmaciones fueron cuestionadas por la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) y tuvieron que ser retiradas por falta de evidencia científica. ¿Por qué? Porque la evidencia apunta en la dirección contraria.
¿Tiene beneficios el bronceado? 
La respuesta corta es no. No existe evidencia científica sólida que respalde que broncearse tenga beneficios directos para la salud.
Lo que sí sabemos es que el bronceado no es un indicador de salud: es la respuesta del cuerpo al daño causado por la radiación ultravioleta (UV). La piel produce melanina para intentar protegerse, pero ese proceso ya implica exposición nociva.
La exposición UV sí tiene riesgos documentados
La radiación ultravioleta del sol, de camas de bronceado o de lámparas UV puede causar:
La IARC (Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer), parte de la OMS, clasificó la radiación UV solar y la producida por camas de bronceado como carcinógeno Grupo 1 para humanos. Esta es la categoría de mayor certeza: significa que hay evidencia suficiente de que causa cáncer en personas.
¿Qué pasa con las camas de bronceado?
Las camas de bronceado no son una alternativa segura al sol. Todo lo contrario:
Esto ubica a las camas de bronceado en la misma categoría de evidencia que el tabaco y el asbesto.
Un punto sobre la vitamina D
La exposición solar en dosis moderadas sí favorece la síntesis de vitamina D, lo cual es relevante para la salud ósea e inmunológica. Sin embargo, los beneficios de la vitamina D pueden obtenerse con exposiciones breves y controladas, sin necesidad de broncearse. Las camas de bronceado no son una forma recomendada ni necesaria de obtener vitamina D.
¿Cómo cuidar la piel?
Disfrutar del sol no está prohibido. La clave está en cómo exponerse de forma segura:
Fuentes consultadas
WHO – Ultraviolet (UV) Radiation: https://www.who.int/data/gho/data/themes/topics/topic-details/GHO/ultraviolet-(uv)-radiation
IARC – Sunbeds and UV Radiation (Lancet Oncology 2009): https://www.iarc.who.int/news-events/sunbeds-and-uv-radiation/
Mogensen M et al., Cancer Manag Res 2010: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3004589/
Mancebo SE et al., J Environ Public Health 2012: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3440095/